domingo, 22 de julio de 2012

Carinus Muscat 2011

Carinus Muscat 2011

Bodegas San Valero

d.o. Cariñena

 

Hay va una buena recomendación para este verano, un vino de muy buena calidad y de bolsillo de los tiempos que corren, económico y accesible para cualquier bolsillo.
La verdad es que cuando nos hablan de la d.o. Cariñena quizás la primera impresión no es muy buena y das un paso hacia atrás, pero la verdad es que Cariñena, la d.o. de Zaragoza es una de las históricas dentro de la elaboración de buenos vinos. De lejos viene la elaboración de vinos en esta región pues, el origen de los viñedos aragoneses se sitúa en la región llamada Celtíbera, donde se encontraba la villa romana de Carae (hoy Cariñena) de cuyos habitantes se sabe que bebían vino mezclado con miel allá por el siglo III antes de Cristo. Es en 1932 cuando se reconoce con carácter oficial la D.o. y coincidiendo con su  creación  se inaugura la Estación Enológica de Cariñena, desde donde se impulsan nuevas técnicas de cultivo y elaboración, pero la Guerra Civil y sus posteriores consecuencias retrasan el giro hacia la calidad hasta los años setenta, poco después de que los vinos comenzasen a ser embotellados.
Y ya en la década de los ochenta, del pasado siglo es  cuando se da el gran salto cualitativo en la elaboración del vino con la introducción de nuevos sistemas de cultivo, la inversión en tecnología y la adopción de nuevas prácticas enológicas.

De aquí que probando y probando te encuentras con algún que otro vino que te llame la atención como ha sido el caso de Carinvs Blanco Muscat 2011, un vino con nombre de moneda romana, muy bien presentado en una bonita botella estilizada, y vestido de forma sencilla y actual. Aunque lo que realmente sorprende es su interior, Muscat, si Mascat y de Cariñena, pero con bastante personalidad y muy buen equilibrio, fresco, aromático y con un buen cuerpo, cosa que se agradece cuando hablamos de vinos de la variedad Muscat, que se nos suele presentar siempre algo livianos a la boca.
Carinvs Blanco Muscat 2011, es un vino algo controvertido en cuanto a variedad y zona se refiere pero quitando prejuicios de última hora, y si nos ceñimos al vino en cuanto es la realidad es que nos encontramos ante un vino de características interesantes, muy fresco idóneo para el riguroso calor de este verano, ideal para tomarlo como aperitivo antes de la comida, sustituyendo ala cervecita veraniega, y también idóneo para un comida a base de pescaditos y mariscos, gracias a su boca seca y equilibrada. Su temperatura de servicio entre 8 y 10º centígrados.
Notas de Cata: color amarillo acerado con ribetes verdes. Intenso aroma afrutado y floral sobre fondos cítricos de gran elegancia, recuerdos de la variedad marcados por las notas terpenicas, y gran recuerdo de la variedad. Sedoso y fresco, con buen equilibrio al paladar, cítrico fresco y refrescante además de emanar sabores que recuerdan flores y frutos blancos y frutas de hueso.

Interesante vino mañico, con un atractivo adicional un buen precio, pues en tienda especializada rondara sobre 4.50 €, un precio competitivo con la crisis, Y ya sin más sigo disfrutando de una copa de él, a vuestra salut.




domingo, 15 de julio de 2012

La Panesa


La Panesa





La frase que mas utilizo cuando hablo de vinos, es la que hace referencia a una sensación, y con ella digo siempre, que los vinos, han de tener alma y te han de emocionar, te tienen que tocar la fibra sensible, y por que no hacerte saltar alguna lagrimilla, lo cierto que encontrar vinos que te puedan hacer sentir estas sensaciones no es fácil, pero de vez en cuando te tropiezas con alguno de estos, que te llega hasta lo más hondo de ti, y reconoces que haces el mejor trabajo del mundo, probar vinos.

Este es el caso de la Panesa de bodega Emilio Hidalgo de Jerez un fantástico fino, con alma y que siempre llega a emocionarte, tanto cuando estas solo como cuando lo disfrutas en compañía, un vino a la antigua usanza, que te evoca a un Jerez de antaño muy tradicional, hecho sin prisas y como manda los cánones.

La bodega Hidalgo está establecida en Jerez desde hace muchísimos años y en la segunda mitad del s. XIX la familia Hidalgo comienza la actividad bodeguera partiendo de soleras de vino y viñas de su propiedad. Hoy esta bodega parece como si el tiempo no hubiese pasado por ella, se conserva intacta, creando así un núcleo de tranquilidad único, inigualable idóneo para la crianza de los vinos.

La bodega está ubicada en el centro de la ciudad de Jerez, en su casco antiguo. Los edificios que la forman son de clásica construcción con anchos muros, amplios ventanales y elevados techos de viguería con teja antigua, ideales para la crianza y envejecimiento del vino, como tradicionalmente se ha hecho en Jerez.

Actualmente es la quinta generación, del fundador de la bodega quien regenta esta, teniendo un amplio mercado internacional en su haber.

El fino especial la Panesa para mi es quizás el más significativo vino, de estas características del preciado marco de Jerez, elegante y sutil, nos trasmite fuerza y emoción. Elaborado 100% Palomino se nos muestra con matices de aromas almendrados muy  característicos, punzante y delicado, ligero al paladar, seco y cuyas especiales características son resultado de su prolongado y particular proceso de crianza exclusivamente bajo velo de flor. En botas de roble, según método de Criaderas y Solera. Un fino que procede de una escogida y emblemática solera “La Panesa” en la que se espacian intencionadamente sus rocíos y realizado sacas muy cortas durante muchos años; siempre bajo un continuo seguimiento de su evolución para evitar así su sobreexplotación perdiendo sus características innatas del producto final.

Joyita, que el tiempo a mimado,  dándole ese carácter Jerezano, ese sabor de la bodega que la familia Hidalgo a sabido preservar de los tiempos.






domingo, 8 de julio de 2012

Cierra el Tarantela


Día triste, para mi y para toda la hosteleria de Santa coloma, pues un buen amigo y compañero de la restauración, ha cerrado su local debido a estos momentos tan difíciles que nos está tocando vivir.

 Crisis, miedo o incertidumbre, lo cierto es que cada día nos está siendo más difícil abrir y mantener nuestros negocios, siendo el día a día una carrera de obstáculos,  cuesta arriba que te merma las fuerzas y llegas a dudar si alcanzaras la cima, y podrás seguir peleando mañana.

Hoy ha sido el caso de Juan Carlos, del restaurante Tarantela, una pizzería de Santa Coloma donde hemos pasado muy buenos momentos y he tenido la suerte de compartir momentos profesionales muy gratificantes, donde hace algún tiempo realizamos catas y cenas maridajes con gran éxito de participación y realmente maravillosas, pero por desgracia eso ya dista en el tiempo, la realidad es que aun teniendo faena pues el restaurante tenía bastante público, no era el  suficiente para poderlo mantener abierto.


Siento tristeza y dolor el ver como un buen amigo que es un excelente profesional, un trabajador incansable y un autentico luchador no ha podido mantener su sueño, su establecimiento, su vida, donde muchas familias colomenses habían disfrutado de sus pizzas artesanas tradicionales y actuales, sus especialidades y  sus inmejorables postres.

Quedo atrás un sueño, un esfuerzo y parte de una vida. Este no era el final de ese sueño, no era el final de un ciclo, no me cabe la menor duda de que este no era el final ni de Juan Carlos ni del Tarantela, hoy aunque el Tarantela no exista y ya no esté haciéndonos disfrutar de su cocina en nuestra ciudad su bonito recuerdo no pasara de largo.

Reconozco que yo no he sido capaz de ver lo que ha quedado del. Pero creo y deseo de todo corazón que mi gran amigo Juan Carlos como el Phenix, resurgirá de sus cenizas y por qué no dentro de poco estará otra vez dando guerra en nuestro pueblo.

Ahora solo toca decir Juan Carlos muchísima suerte en esa nueva vida que acabas de empezar, y esperamos que pronto abra un nuevo Tarantela de tus manos.

martes, 3 de julio de 2012

Una viña milenaria



Una viña milenaria





Bien es sabido que el viñedo catalán, es un patrimonio cultural y social con miles de años de antigüedad, y que nos ha acompañado en el día a día, desde hace ya casi tres milenios, y que hoy aun esta bien presente y forma una parte notoria de nuestra fisonomía social, cultural y económica, nuestra viña crea vinos afamados, añorados y reconocidos a nivel mundial en cualquiera de sus doce denominaciones de origen distintas con las que cuenta en la actualidad todas ellas  con multitud de tipológicas y estilos todos ellos aptos para todos los gustos. No cabe la minima duda de que Cataluña es un país de vinos.

Leo maravillado un articulo firmado por E.P. titulado el Génesis de la viticultura catalana, donde se estudia los restos arqueobotanicos de lo que posiblemente fuese la primera viña catalana. Son restos encontrados que datan del siglo VII antes de Cristo, en el Turó de la font de la canya en Avinyonet del Penedes. Quedando claro que quizás el Penedés fuese la primera fona vitivinícola de Cataluña.

Los restos encontrados en las excavaciones de Avinyonet dejan al descubierto unos 400 silos, que almacenaban frutas y otros alimentos donde se han encontrado unos centenares de semillas de uva, pepitas carbonizadas o petrificadas, que según  su responsable el técnico en arqueobotanica Daniel López, deducen  que la zona fue un importante centro comercial y económico de la zona y  no descarta que en un futuro se pudiese encontrar restos de lo que hubiese sido una bodega de la época. Destacar que otros restos de pepitas carbonizadas y petrificadas ya se habían encontrado antes pues en el museo de Torre Balldovina de Santa Coloma de Gramanet, hay una pepita que se encontró en los restos del poblado ibérico de Puig Castelar, y también recientemente se han encontrado otras semillas de características similares  en el poblado ibérico de Calafell, poblado perteneciente a los cosetanos situado en una pequeña colina, a unos 300 metros de la actual línea de costa. Aunque estos restos de Calafell datan del siglo III antes de Cristo, muy posterior al hallazgo realizado en Avinyonet




Con todo esto posiblemente se deduce que no fueron los griegos los introductores de la viña en Cataluña, como seintuia en un principio,  sino que fue anterior y posiblemente la cultura Fenicia fue quien  introdujo la viña con sus técnicas de cultivo y plantación, así como también los sistemas  de vinificacion.

También, queda patente y contrastado el carácter sagrado del vino  que en esos momentos de la historia, era destinado a acuerdos comerciales, bodas, ceremonias religiosas y otros actos sociales.

 Destaco con importancia pues  me queda grabada, la frase que utiliza con un fantástico criterio el articulista E.P. en la cual dice ¨El vino era una bebida que tanto podía ser un placer como un veneno, que aportaba una personalidad dualista entre el bien y el mal¨ un criterio muy bien acertado de lo que era el vino en ese contesto histórico de nuestro país.

En la excavación se han encontrado restos de lo que ya se sabia se realizaba en la época con los vinos, estos distaban muchísimo de lo que hoy entendemos por vino, con pocos medios y rudimentarias tecnologías de elaboración eran poco más que un vinagre, o un brebaje imbebible  vino que con gran facilidad se estropeaba,  y que para su trasporte y comercialización se debían de realizar mezclas con otros componentes gustativos y aromáticos para disfrazar  el vino, así se ha encontrado miel y otros condimentos que se utilizaban en estos significativos ¨copages”.

Lo realmente  importante del descubrimiento, es que demuestra que Cataluña es un país con una larga y  dilatada tradición e historia vitivinícola, que ayer, hoy y seguro que mañana, será un referente en el distinguido mundo del vino.






domingo, 1 de julio de 2012

Beringer Nightingale 2006 Napa Valley


Beringer Nightingale 2006  Napa Valley

Blanco botrytis de Semillon y Suavignon blanc



De mi visita a Napa Valley, quede maravillado de la bodega Beringer, una fantástica y linda bodega llena de fascinantes vinos que me hicieron descubrir que em el nuvo mundo se hace buen vino, se bebe y se aprecia la calidad.

La historia de la bodega Beringer,  se remonta al año 1868, cuando Jacob Beringer,  fue atraído por las espléndidas oportunidades del nuevo mundo, este emigro de Mainz, en  Alemania su país natal y se fue al país de las oportunidades Estados Unidos fue  a Nueva York. Sin embargo, Nueva York, no sedujo a Jacob, y decidió irse a las llanuras cálidas de California, que compartía muchas similitudes con el Mediterráneo. Decidió establecerse en el valle de Napa porque allí los viñedos eran similares a los de Europa. Fue aquí que Jacob Beringer, junto con su hermano, Frederick Beringer, compró la tierra para el primer viñedo de Beringer en 1875.

Beringer Vineyards tiene la distinción de ser la más antigua bodega en funcionamiento en el Valle de Napa. También es una de las pocas  bodegas  que consiguieron  sobrevivir a la prohibición draconiana de 1922, que duró más de una década. La finca se encuentra también en el Registro Nacional de Lugares Históricos como un distrito histórico, un estado que ha mantenido desde el año 2001.

De esta bodega me impresiono mucho su vino dulce de botritys elaborado con Suavignon blanc y Semillon, un blanco licoroso, de largo recorrido y de maravillosos matices, que hace pocos dia tuve el placer de volver a probar de la mano de un buen amigo, fue entonces cuando se despertó en mi el recuerdo de la vista a tan linda bodega y el recuerdo de sus maravillosos vinos, en especial de Beringer Nightingale 2006  Napa Valle.


El viñedo, de donde proceden las uvas de  Semillón y Sauvignon Blanc  que se utilizan para este vino fueron cultivadas en el pago de Beringer Bale Lane, en el extremo norte del valle de Napa. Lane, Bale goza de un clima cálido y soleado que el viñedo, ideal para el logro de matices en aromas y sabores redondos, llenos de fruta blanca de hueso, y ricas notas de la botrytis.  La viña esta plantada en el sistema de espaldera vertical, con el fin de  ser un medio adicional de garantizar que las vides reciben sol óptimo y una buena  exposición al aire. En la vinificación se han utilizado las técnicas más modernas para elaborar este vino de postre especial de uvas  botrytizadas. Estas técnicas  fueron desarrolladas por Myron Nightingale (Beringer enólogo, 1971-1984) y su esposa Alice. Tres décadas fueron necesarias para  el desarrollo de su método para hacer un vino con el estilo  clásico utilizado en  Francia para el Sauternes. La Sémillon y la Suavignon, de este vino, se vinifican  por separado y se ensamblan solo  tras su paso  por barrica  que es  de 23 meses de crianza en pequeñas barricas de roble Frances. Las uvas fueron cosechadas maduras (un promedio de 24.9 grados Brix) y los racimos enteros fueron colocados en bandejas pequeñas  a  una sola capa. Estas bandejas fueron  pulverizas, con esporas de Botrytis cinerea cultivadas en la bodega de forma pura. La temperatura y la humedad se controlo  estrictamente durante aproximadamente 33 horas, hasta que los botrytis ataco a la fruta. La humedad de la habitación se redujo a continuación, de forma que la uva se deshidrato, concentrando así  sus aromas y sabores de néctar de albaricoque, miel e higos, concentrando azúcar y ácidos. Después de unos 14 días, con un promedio de 34.3 grados Brix, las uvas fueron prensadas suavemente y el mosto se introdujo en pequeñas barricas de roble francés para la fermentación y el envejecimiento.

 El  uso de las barricas  de fermentación para el envejecimiento posterior hace hincapié en la aparición de los aromas de  caramelo. Roger Harrison, Enólogo Nightingale, supervisa esta obra de arte dándole todo su saber y cariño desde 1985.

El resultado es un vino de color amarillo oro viejo, denso, que enla nariz recuerda a los albaricoques secos, los higos secos, y claras notas de botrytis, boca aterciopelada, sensual y fresca que en ningún momento empalaga. Riquísimo vino de postre dulce que yo a mi humilde criterio me lo tomaría en todo momento.